Tribuna 12 - Jimmy Oyuela
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Editorial. " Cuando encontraremos el 5 pa'l peso

Editorial:   Jimmy Oyuela 
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A CASITA

Cuando encontraremos el " cinco que nos falta pa'l peso ".

— By Jimmy Oyuela - Editor & Chief


La eliminación de Colombia duele. Pero no por haber perdido una tanda de penales frente a Suiza. Duele porque este equipo tenía con qué llegar mucho más lejos y terminó confirmando el viejo problema del fútbol colombiano: cuando llega la hora de la verdad, le cuesta dar el golpe definitivo. 

 Sí, algunos dicen que los penales son una lotería., yo no lo creo, eso es trabajo también y tener la frialdad y las agallas de asegurar en lanzamiento, Sí, cualquiera puede fallar. Pero reducir la eliminación únicamente a los penales sería un análisis superficial. 

Colombia quedó eliminada mucho antes de la definición desde los once pasos. Se eliminó durante 120 minutos en los que fue incapaz de convertir las oportunidades que generó. 

Dominó por momentos, controló el balón, tuvo más iniciativa, pero volvió a carecer de lo más importante en el fútbol: gol.

El gran pecado: faltó hambre para matar los partidos.

Durante todo el Mundial vimos una selección ordenada, disciplinada tácticamente y muy difícil de vencer. Lo preocupante es que también vimos un equipo excesivamente prudente. 

 Colombia jugó para no perder antes que para ganar. 

 Ese puede servir en una eliminatoria, incluso en una fase de grupos. Pero en un Mundial, cuando empiezan los partidos de eliminación directa, la historia la escriben los equipos que se atreven.

 Mientras otras selecciones aceleraban cuando olían sangre, Colombia seguía administrando el partido. Y el fútbol castiga a los que perdonan.

Mientras otras selecciones aceleraban cuando olían sangre, Colombia seguía administrando el partido.

Y el fútbol castiga a los que perdonan.

Néstor Lorenzo: ¿éxito o oportunidad desperdiciada? 

 Aquí empieza el verdadero debate.  Néstor Lorenzo recibió una selección golpeada después del fracaso rumbo a Qatar.  La reconstruyó, le devolvió identidad, consiguió una larga racha positiva, clasificó al Mundial y logró que Colombia volviera a competir entre las mejores.  nadie puede desconocerlo. 

Pero otra cosa muy distinta es analizar su Mundial. Y ahí aparecen las dudas.  Lorenzo armó una selección sólida defensivamente, pero nunca encontró un plan ofensivo alternativo cuando el partido exigía romper líneas. 

Su equipo fue predecible. Cuando Luis Díaz era controlado, Colombia perdía profundidad.  

 Cuando James desaparecía por el desgaste físico, faltaba creatividad.  Cuando el rival cerraba espacios, no existía un "plan B".  En el partido contra Suiza los cambios para quien escribe, fueron siempre cantados,predecibles, no podes sacar al mejor jugador de Colombia, al diferente que teniamos,John Arias,  así fue toda la eliminatoria. 

El mensaje parecía ser: "aguantemos y resolvamos después". 

 Y después llegaron los penales.  Muchos entrenadores pierden por una mala decisión. Otros pierden por no tomar ninguna.   

La gran pregunta que deja este Mundial es sencilla: 

¿Néstor Lorenzo administró demasiado un equipo que tenía capacidad para arriesgar mucho más?

 



Los que salieron fortalecidos   

Jhon Arias Si alguien aumentó su valor internacional fue Arias. Fue el jugador más constante. Corrió, recuperó, atacó, asistió, marcó y nunca escondió la pelota. En los momentos difíciles fue el futbolista que más personalidad mostró. Terminó siendo el verdadero motor ofensivo del equipo.    

Gustavo Puerta : Llego como el " niño" de la selección y se ganó el puesto de títular. el tipico " Box to Box" del futbol moderno, volante de primera linea con llegada y buen pie, una de las buenas sorpresas.   

Davinson Sanchez: Para muchos analistas del futbol en el mundial, es uno de los mejores del torneo, una lastima que haya empañado su "imperial" actuación con el fallo del lanzamiento desde el punto penal.   

Jhon Lucumí Impecable. Seguridad, liderazgo, anticipación y personalidad. Confirmó que hoy está entre los mejores centrales del continente.    

 Camilo Vargas No tuvo responsabilidad en la eliminación. Respondió cuando fue exigido y volvió a demostrar que transmite tranquilidad. 


Los que quedaron en deuda 

Luis Díaz Aquí seguramente muchos se molestarán. Pero las figuras también deben ser analizadas como figuras. Luis Díaz nunca fue desequilibrante de manera constante. Se esperaba mucho más del jugador llamado a ser la estrella del equipo. Tuvo destellos. Pero no dominó partidos. Y las grandes figuras aparecen precisamente cuando el equipo más las necesita. 

 James Rodríguez Su inteligencia sigue intacta. Su calidad también. Pero el físico ya no le permite sostener el mismo ritmo durante noventa minutos. Influye. Pero ya no decide tantos partidos como antes. Los que prácticamente no aparecieron 

 Varios jugadores llegaron con expectativa y terminaron siendo espectadores dentro del campo. El aporte ofensivo de los delanteros fue insuficiente. Faltó contundencia. Faltó presencia en el área. Faltó un goleador que transformara el dominio en goles. Y en un Mundial eso se paga muy caro.

El balance general 

 No fue un fracaso rotundo. Pero tampoco puede venderse como un éxito. Colombia avanzó, compitió, fue un equipo serio y mantuvo su identidad. Sin embargo, esta generación tenía argumentos para disputar los cuartos de final e incluso soñar con las semifinales. 

 La eliminación deja la sensación de una oportunidad desperdiciada. Porque este Mundial estaba abierto. 

 Brasil quedó eliminado. Alemania también. Portugal se fue. Estados Unidos cayó. 

 El camino nunca había parecido tan accesible para selecciones que se atrevieran a dar un paso adelante. 

  La conclusión 

Colombia no perdió únicamente una tanda de penales. Perdió la oportunidad de cambiar definitivamente su historia en los Mundiales. El verdadero reto para Néstor Lorenzo no será clasificar al próximo torneo. Será convencer a este grupo de jugadores de que competir ya no alcanza. Que defender bien no basta. Que jugar bonito tampoco. Porque los Mundiales no recuerdan a los equipos que estuvieron cerca. Recuerdan únicamente a los que se atrevieron a hacer historia. Y Colombia, otra vez, quedó a un paso de lograrla.

Jimmy Oyuela - Editor & Chief Tribuna12 Radio NY

NY 07-07-2026

Ph: Getty Images / AP/EFE


Mundial 2026: ¿Más fútbol… o menos Mundial? 

By: Jimmy Oyuela -Editor & Chief Tribuna12 Radio NY.

El Mundial de Fútbol de la FIFA 2026 marcará un punto de quiebre en la historia del deporte más popular del planeta. 

Por primera vez, 48 selecciones competirán en una Copa del Mundo que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá, ampliando un formato que durante más de dos décadas se sostuvo en 32 equipos, un modelo que equilibraba prestigio, competencia y excelencia. 

 La pregunta es inevitable: ¿Estamos ante un Mundial más grande… o ante un Mundial diluido?  

 La expansión responde a una realidad innegable: el fútbol es global, y regiones históricamente subrepresentadas —África, Asia, Concacaf y Oceanía— merecen mayor protagonismo. 

Desde esa óptica, el nuevo formato democratiza el acceso, impulsa el desarrollo en mercados emergentes y abre la puerta a nuevas historias, nuevos héroes y nuevas audiencias. Pero el fútbol no vive solo de inclusión. Vive de calidad, rivalidad y exigencia. 

 El formato de 32 selecciones, vigente entre 1998 y 2022, representó la era moderna del Mundial: grupos altamente competitivos, clasificación exigente y una fase inicial donde casi cada partido tenía tensión real. Clasificar a un Mundial era un logro deportivo, no un trámite. 

 Con 48 equipos, el riesgo es claro: más partidos, sí… pero también más diferencias de nivel, posibles goleadas innecesarias y una fase de grupos con encuentros que podrían perder peso competitivo. 

Clasificar será más fácil para las potencias, y eso inevitablemente reduce el valor simbólico del Mundial como cima deportiva. Seamos francos: esta expansión tiene un fuerte componente económico y político. 

Más equipos significan más partidos, más derechos televisivos, más patrocinio y más mercados, especialmente en regiones estratégicas para FIFA. El Mundial deja de ser solo un torneo: se convierte en una megaindustria global del entretenimiento.

Sin embargo, la historia nos recuerda algo contundente: aunque aumenten los participantes, los campeones seguirán saliendo del mismo círculo de élite. 

La expansión no cambia quiénes dominan el fútbol; cambia quiénes pueden decir que estuvieron allí. 

 En Tribuna 12 Radio NY creemos que el Mundial 2026 será un espectáculo histórico, una fiesta sin precedentes y una vitrina poderosa para el crecimiento del fútbol en el continente americano. 

Pero también sostenemos que la grandeza de un Mundial no se mide solo por cuántos juegan, sino por cuán alto es el nivel para estar participando. El tiempo dirá si este cambio fortalece la esencia del torneo… o si convierte al Mundial en un producto más grande, pero menos exclusivo. 

 Una cosa es segura: el fútbol mundial nunca volverá a ser igual después de 2026.


By: Jimmy Oyuela -Editor & Chief Tribuna12 Radio NY.

Ph: Getty Images 


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